El coste de no tener razón
No hacía falta ser Sherlock Holmes para descubrir que el Real Madrid juega mejor sin ese doble pivote-tabique, que Valverde necesita vivir en la banda, ya sea como lateral o como volante, y que sin el Vinicius de los últimos tiempos el equipo gana en equilibrio, orden y paz. Diomande y Endrick, chicos New Balance, aportan al once precisamente eso: un nuevo balance. Hay anuncios que se escriben solos.
Tampoco hacía falta ser ese robot dotado de inteligencia artificial que, según predijo esta semana el Mourinho más orwelliano, acabará confeccionando las alineaciones en un futuro próximo para reconocer lo indispensable que se hace en este Madrid huérfano de mando un jugador como Arda Güler.
Bastaba con tener dos ojos, unas nociones........
