Política local con el fútbol mundial
Un artículo erudito y monográfico[i] incursiona en y glosa el último campeonato mundial de fútbol, jugado en el centro imperial estadounidense.
Su autor es un viejo conocido a quien si tuviera que calificar con un solo atributo lo habría calificado como ecuánime. A lo largo de décadas.
Pero me faltaba conocerlo en situación. En el fútbol, advierto, sus atributos adquieren otros rasgos, otra tonalidad, zumbona, que no le conocía. Pasional.
Que lo ha llevado a cuestionar la, a mi ver, comprensible furia del director técnico egipcio, Ibrahim Hassan, cuando le anulan a Egipto un gol a Argentina de ésos de colección, porque, al parecer, el juez no viera en su momento una infracción, menor, y tras minutos de juego, decidió penalizarla.
Al ver semejante retroactividad, uno podría pensar hasta dónde se puede anular el juego para volver atrás para cumplir una pena (supongamos que pertinente). ¿Un minuto y medio? ¿cuatro minutos? ¿Media hora?
A nuestro amigo y compañero de vicisitudes gremiales se le ocurrió únicamente entender que "derrapó" (no el juez, sino el director técnico egipcio).
Y aunque con lucidez advierte que los espectadores directos de este campeonato tenían que ser "celebrities ricachones", no tuvo empacho en hacerse eco de esa adinerada hinchada argentina reaccionando ante la protesta del egipcio: "Andá a llorar a la mezquita". Un prejuiciado desdén de ricachón ante quien diera muestras de solidaridad con Palestina.
Pero si la pasión argentina fue puesta a prueba por Egipto como nunca antes en este campeonato FIFA, nuestro amigo se permite una tomadura de pelo al vecinito Uruguay. Sin comerla ni beberla. Incursionando en la historia del fútbol, elaborando tablas de competencia entre centro planetario y periferia, entre países "desarrollados y acreedores" y "países deudores".
"Enorme paridad", establece. Así, registra que el Grupo de los Siete (G7) ha cosechado 4 campeonatos por Italia, 4 por Alemania, 2 por Francia, 1 por Inglaterra. En tanto, "Brasil con 5, Argentina con 3 y Uruguay con 2 (las 4 estrellas que luce su casaca suma dos de Olimpíadas previas a 1930 que fungen como Mundiales; Gardel es uruguayo) son los ‘campeones del Sur’ ". ¡Sic! con burla incluida…
Error del amigo. No fungen cómo, fueron campeonatos mundiales.
El siglo XX vio acceder al fútbol a la categoría de deporte mundial.
En 1894 se organiza un COI, Comité Olímpico Internacional, que procura reeditar las Olimpíadas organizadas y practicadas por los griegos tres mil años atrás. En 1896 se plasma ese primer "reencuentro........
