El Ficus y el Nim dos árboles dañinos. Causa de controversia política en Cagua Aragua.
Actualmente, en estos momentos, hay todo una queja o polémica pública en Cagua Estado Aragua, que ha llegado -conforme a publicaciones en las redes- al más alto tribunal del país (TSJ), en ocasión a la tala y poda de tres árboles de "FICUS BENJAMINA" sembrados décadas atrás en una redoma, de la urbanización Corinsa.
En un sano ejercicio de la crítica y del juzgamiento con rectitud, como meta para que "todos sepan lo que no deben ignorar" (cómo bien afirmó Don Simón Rodríguez), nos motivamos a escribir sobre tan delicado asunto, como lo es la Tala de dicho árboles, pero previo a el evento del Ficus, y sin que nada tenga que ver con ello, elaboré una creación poética, en pasado tiempo, que titulé LA TALA GUILLOTINA DE LA MUERTE.
Ya con anterioridad, también había escritos dos artículos publicados en dos medios digitales de comunicación, como lo son ENSARTAOS y APORREA, en la red social FACEBOOK, y en comunidades WhatsApp, titulados: EL PRIMERO, La importancia de la arborización de las ciudades para la protección de la humanidad y EL SEGUNDO, La arborización del estacionamiento al aire libre de los centros comerciales. Precisado esto, entremos en la materia que es causa de la presente narrativa.
El árbol conocido como FICUS, también el Nem o Nim, son originarios de Asia, presentes en la India, China y Malasia, en África y Australia. Fueron importado como solución para dar sombras e impulsar la estética (la belleza de la ciudad), según los criterios de los importadores, no obstante que son árboles no aptos para áreas urbanas, con una altura de 35 metros y un diámetro de 25 metros, con raíces horizontales y extendidas que sobresalen el suelo.
Su siembra comenzó CINCO DÉCADAS atrás y hoy día se ha convertido en un verdadero y grave problema, son una amenaza para el ecosistema por su agresivo impacto en la biodiversidad, han desplazado especies nativas, que son de mayor provecho para dar sombra, habitación y alimentos, como lo son los árboles frutales, por ejemplo: el mango, el mamón, el cotoperis, tamarindo, entre otros.
Especies frutales, no solo desplazadas, en menor escala, por el Araguaney, el apamate y similares no frutales, y en mayor escala por el Ficus y el Nim que dañan la infraestructura urbana.
El FICUS Y EL NIM son introducidos y plantados por la "autoridad" gubernamental o las empresas urbanizadoras privadas, sin consultar a los ingenieros agrícolas o sin importarles las opiniones científicas que negaran su implante o valorarán su supuesta y negada conveniencia.
Ese programa de arborización sigiloso, individualista, sin criterios técnicos, ni científicos, producto del poder de decisión de unos pocos, de la "autoridad" del momento, sin participación de la comunidad, sin su protagonismo y sin consultar al pueblo o a las paralizadas pero existentes asociaciones de vecinos, hecho ocurrido........
