Más allá del ajuste: Respuesta técnica a Tamara Herrera sobre el salario
He escuchado con atención los planteamientos de la economista Tamara Herrera sobre la “prudencia fiscal” y la necesidad de priorizar la bonificación sobre la salarización para no asfixiar al sector productivo. Es un análisis que respeta las formas de la economía ortodoxa, pero que, lamentablemente, se queda corto ante la magnitud de la crisis social venezolana.
Tamara, su visión es la visión del ajuste, pero la que Venezuela necesita hoy es la visión de la justicia. Usted propone administrar la escasez; nosotros proponemos reparar el patrimonio robado al trabajador. No podemos seguir llamando “prudencia” a lo que técnicamente es la prolongación de un Default Social que ya dura una década.
Usted afirma que la “salarización” es un ancla para la reactivación porque genera pasivos insostenibles. Pero analicemos esto con rigor: ¿Qué es un pasivo laboral sino una deuda legítima por un trabajo ya realizado? Decir que no se puede salarizar porque el Estado no tiene flujo de caja es admitir que el Estado se financia mediante la confiscación del ingreso familiar.
Desde 2015, el salario ha sido la variable de ajuste fiscal. Al bonificar y no salarizar, estamos vaciando de contenido los Artículos 89 al 92 de nuestra Constitución. Estamos destruyendo el ahorro, las prestaciones y el futuro de millones. La bonificación no es una solución táctica, es un paliativo que profundiza la desigualdad estructural.
Frente a ese dilema de “bono o salario”, desde Poli-data y VíctimasToday presentamos una tercera vía: la Titularización de la Deuda Laboral.
Si el flujo de caja del Estado es insuficiente hoy, la riqueza en el subsuelo es inmensa. Mi propuesta es el Título de Deuda Laboral Heredable (Bono Giussepe):
Reconocimiento de la Deuda Real: No hablamos de aumentos nominales de $80, hablamos de reconocer los $30.000 que, en promedio, se le adeuda a cada trabajador por el default acumulado desde el 2015 hasta enero de 2026.
Reconocimiento de la Deuda Real: No hablamos de aumentos nominales de $80, hablamos de reconocer los $30.000 que, en promedio, se le adeuda a cada trabajador por el default acumulado desde el 2015 hasta enero de 2026.
Respaldo Petrolero: Proponemos utilizar apenas el 2% de las reservas probadas para respaldar este Título. Aproximadamente, 500 barriles por trabajador al precio de $60 por barril promedio.
Respaldo Petrolero: Proponemos utilizar apenas el 2% de las reservas probadas para respaldar este Título. Aproximadamente, 500 barriles por trabajador al precio de $60 por barril promedio.
Monetización sin Inflación: Esto generará un flujo de caja de $350 a $400 mensuales financiados por la producción real, no por la emisión inorgánica del BCV, una vez que las petroleras beneficiadas de los Contratos de Producción de esos yacimiento comiencen a extraer petróleo por un período una década.
Monetización sin Inflación: Esto generará un flujo de caja de $350 a $400 mensuales financiados por la producción real, no por la emisión inorgánica del BCV, una vez que las petroleras beneficiadas de los Contratos de Producción de esos yacimiento comiencen a extraer petróleo por un período una década.
¿Sabe qué es lo más interesante, Tamara? Que esto resuelve su preocupación por la sostenibilidad.
Para el Estado: Limpia su balance de pasivos antiguos.
Para el Estado: Limpia su balance de pasivos antiguos.
Para las Petroleras: Les da seguridad jurídica al definir su aporte social en el contrato.
Para las Petroleras: Les da seguridad jurídica al definir su aporte social en el contrato.
Para el Sector Privado: Reactiva el consumo masivo sin imponerle cargas imposibles de pagar en lo inmediato. Estamos hablando de una Reparación Histórica que reyecta liquidez al mercado interno y permite, por fin, la reindustrialización de Venezuela con inclusión social.
Para el Sector Privado: Reactiva el consumo masivo sin imponerle cargas imposibles de pagar en lo inmediato. Estamos hablando de una Reparación Histórica que reyecta liquidez al mercado interno y permite, por fin, la reindustrialización de Venezuela con inclusión social.
Herrera, la invito a elevar el debate. No le demos más migajas al pueblo bajo el nombre de “bonos”. Discutamos ingeniería financiera de alto nivel para devolverle al trabajador su dignidad patrimonial.
Al trabajador se le respeta, y lo que se debe, ¡se paga con activos reales! y esta es la ruta para la verdadera reconstrucción económica de Venezuela.
¡Justicia Distributiva YA!
