Silencio, por favor
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Hace un tiempo estuve en Honda (Tolima), uno de los pueblos patrimonio de Colombia. Una joya arquitectónica y cultural famosa por sus puentes y calles empedradas. Sin embargo, luego de largas horas de viaje, uno de los amigos con quien viajamos tenía dolor de cabeza. Se recostó para descansar, pero se escuchaba un ruido insoportable. Me fui a ver de dónde provenía: unos parlantes gigantes que retumbaban afuera de una casa a tres cuadras del hotel. Ahí habitaba una familia, que parecía vivir en medio de un ruido ensordecedor. Paradójicamente, mi impresión fue que no estaban escuchando su propia música, como aquellas personas que viven al lado de un aeropuerto y que........
