La maternidad que heredamos: palabras, silencios y juicios que pasan de generación en generación
En cada conversación sobre maternidad hay algo más que consejos o anécdotas. Hay una herencia emocional que pasa de generación en generación, a veces en palabras, otras en gestos y muchas veces en silencios. Heredamos no solo maneras de cuidar, sino también formas de callar, de resistir, de amar y de temer. Las experiencias de maternidad se heredan, pero también los silencios.
En psicología perinatal sabemos que la experiencia de la maternidad no se limita al vínculo con el bebé: es también una transformación identitaria y emocional. Estudios sobre apego intergeneracional y memoria transgeneracional muestran cómo las vivencias, los miedos y las creencias de las generaciones anteriores influyen en la manera en que las mujeres viven su propia maternidad. Cada mujer, consciente o no, negocia entre lo heredado y lo elegido.
Durante los últimos años, como investigadora en este campo, he escuchado a cientos de mujeres hablar de su embarazo, su parto y su posparto. En esas conversaciones aparecen risas, cansancio, ternura, culpa y una tensión sutil. La que se da entre mujeres que se quieren, pero que a veces no saben cómo entenderse.
Muchas madres recientes me cuentan que se sienten observadas por las mujeres de su entorno: madres, tías, suegras, abuelas… Mujeres que también cuidaron Y que hicieron lo que pudieron con lo que tenían. Pero a menudo sus consejos suenan más a juicio que a apoyo.
En entrevistas de investigación y conversaciones clínicas, estas observaciones aparecen con frecuencia formuladas en expresiones........
