Las interrogantes de la reforma del sistema electoral mexicano, por Igor Vivero Ávila
Los sistemas electorales no son neutros; son el resultado de los intereses políticos de quienes los diseñan y aprueban. Los gobiernos, los partidos políticos y los parlamentos participan en la elaboración y en los cambios de las reglas del juego para competir y acceder al poder político.
Durante los últimos 40 años México ha hecho varias reformas electorales que permitieron pasar de un sistema de partidos no competitivo a uno competitivo. Esto derivó en gobiernos divididos (presidentes sin mayoría parlamentaria), gobiernos yuxtapuestos (partidos diferentes gobernando a nivel nacional y en los estados) y alternancias políticas en todos los niveles de gobierno.
Después de los dos intentos frustrados de iniciativas de reforma electoral que promovió el presidente Andrés Manuel López Obrador y su partido, Morena, que no lograron la mayoría calificada en el poder legislativo para hacer cambios constitucionales, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, en agosto del año en curso, creó la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral.
Dicha comisión está integrada por funcionarios del gobierno federal y presidida por la propia presidenta de la República. La instancia se presenta como un espacio para escuchar a la ciudadanía, analizar el sistema actual y proponer mejoras que «garanticen elecciones libres, transparentes y representativas».
Según esta comisión, el insumo para generar la propuesta de reforma electoral es realizar foros en todas las entidades del país y una encuesta donde se pregunte a la ciudadanía sobre temas electorales.........© Tal Cual
