La ética como coartada
“El poder no necesita prohibir: le basta con decidir qué es moralmente aceptable.”
Hay discusiones que no admiten respuestas rápidas. La publicación de imágenes vinculadas con una tragedia —más aún cuando hay menores involucrados— es una de ellas. No es evidente ni automático ni indiscutible que se haya actuado bien. Tampoco lo contrario. La frontera entre informar y vulnerar es inestable, contextual y profundamente problemática.
Dudar, en este caso, no solo es legítimo: es necesario.
Por eso conviene decirlo desde el inicio: no es posible afirmar con ligereza que los medios hayan actuado correctamente. Existen razones para cuestionarlo. Existen marcos éticos, principios jurídicos y debates profesionales que obligan a examinar con cuidado ese tipo de decisiones. El juicio no es obvio ni unívoco.
Veamos: Fotos de menores sin autorización de los padres no deben........
