2027 y el expresidente que no suelta
“El poder no se abandona; se pierde o se arranca.”
“El caudillo no cree en instituciones: cree en su permanencia.”
Aunque nadie ha dado el banderazo de salida oficial, las elecciones de 2027 ya están aquí. No como proceso democrático, sino como guerra de posicionamientos, desaires calculados, alianzas subterráneas y facturas por cobrar. La política mexicana en su versión más conocida: nada se decide en las urnas; todo se cocina antes.
Hasta hace poco, el ritual era claro: quien aspiraba a una candidatura relevante buscaba el visto bueno del presidente en turno. Hoy el problema parecería ser otro. Subrayo el pareciera. En 2027 no competirá Morena contra la oposición —eso sería concederle demasiado—, sino los candidatos de Claudia Sheinbaum contra los candidatos que siguen esperando la venia de López Obrador.
Y ahí es donde se descompone todo.
Porque no se trata de diferencias ideológicas, ni de proyectos de nación.........
