El municipio no es un botín, es el corazón de lo público
La política más real, la que se siente al salir de casa, es la municipal. Ahí no hay abstracciones: o hay luz en la calle o hay oscuridad; o el parque es seguro o es un foco de abandono. Por eso, es urgente elevar la conversación sobre lo que significa gobernar en lo local. El municipio es la primera línea de batalla contra la desigualdad y el desencanto democrático, pero para que funcione, debemos dejar de verlo como una agencia de empleos o una moneda de cambio electoral.
Históricamente, la administración pública municipal ha cargado con el estigma de ser una “bolsa de trabajo” para quienes pegaron carteles o caminaron en campaña. Ese modelo de “votos por puestos” es el cáncer de la........
