"Una visita al zoo", por José Manuel Etxaniz
Moctezuma. Leo en la revista de la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies (AMMVEPE) de marzo de 2009, un artículo en el que la Dra. Alicia Blanco desentraña algunos secretos de la Casa de Animales que Moctezuma Xocoyotzin (1471-1520) mantenía para su disfrute personal y el de sus amistades en México-Tenochtitlan, y que conoció y describió Hernán Cortés en la segunda y tercera cartas a Carlos I. También otros autores lo describen con prolijos detalles porque lo vieron o porque se lo contaron. Mantenían en cautividad aves de todo tipo, incluso acuáticas, en grandes estanques; herbívoros y fieras enjauladas en enormes estancias con sus cobertizos; y anfibios y reptiles, para los que trabajaban más de 300 operarios.
El objetivo de aquel zoológico, que, al parecer, no era el único en aquellas latitudes, amén de la recreación y la ostentación del emperador, el acopio de plumas –un sector muy importante en las culturas prehispánicas mesoamericanas– y el suministro de animales para las ofrendas a los dioses.
Las instalaciones desaparecieron arrasadas por el fuego provocado por las huestes castellanas y sus aliados locales, reprimiendo una rebelión en 1520, en la que, también, perecería de forma misteriosa el propio Moctezuma.
Si fuera un político español del PP, se haría titular doctor en Zoología, animalista y máster en Etología por una universidad privada americana con sede © Noticias de Gipuzkoa
