Sánchez quiere pegarle fuego a España como Melenchon a Francia
Sánchez quiere pegarle fuego a España como Melenchon a Francia
Mi intuición me lleva a pensar que repetirá el numerito de los cinco días de reflexión y cinco años de cloacas.
La hoguera, con perroflautas, invasores marroquíes y medios de comunicación obscenamente entregados a la demagogia, que Sánchez ha encendido en España es idéntica a la que en los últimos días ha incendiado Francia. Naturalmente, cada país tiene sus peculiaridades, pero el objetivo es el mismo. Sánchez quiere convertir toda España en Ceuta, ciudad sitiada con los delinuentes que trae el gobierno, y Mélenchon quiere convertir toda Francia en Saint Denis, cubil islamista que presume de perseguir a "la Francia de los blancos". La católica que hemos visto recibiendo al Papa.
No nos centremos en las diferencias de los países sino en la identidad de los proyectos: hay un partido que no se considera un partido más, la Francia Insumisa o el PSOE, que toma violentamente en las calles para imponer, primero, un relato, básicamente televisivo, de lo malo que es el capitalismo y los desastres que está produciendo en Francia. En segundo lugar, para negar la alternancia democrática, en vísperas de unas elecciones en las que las izquierdas y la inmigración islamista que han propiciado, es ampliamente rechazada y la derecha es la preferida por los ciudadanos, en Francia Marine Le Pen y "Reconquéte" de Zemour, en España PP y VOX.
La negación de la alternancia, o sea, de la democracia
En tercer lugar, los medios apesebrados y la mayoría izquierdista de los periodistas elogian las formas de violencia como legítimas, mientras critican, por principio, la represión de esos comportamientos vandálicos. Las entrevistas a los pijoflautas de Sol, incluso en medios escritos que, en teoría, defienden la democracia y la propiedad, van más allá de la simpatía: adelantan en sus preguntas sentimentales la justificación de las respuestas.
En cuarto lugar, se cierra el espacio a la pluralidad........
