La obsesión antisindical de VOX
El presidente de VOX, Santiago Abascal. / Gabriel Luengas - Europa Press
Aunque opera como un tópico recurrente en el territorio de la derecha política y mediática (e incluso en gran parte de la económica), la obsesión antisindical alcanza niveles paranoides en el sector más ultra del arco parlamentario empeñado en la deslegitimación social de las organizaciones obreras, oscilando entre el exabrupto insultante de larga tradición reaccionaria y el recorte normativo y presupuestario sedicentemente neoliberal.
Con ligeras oscilaciones, el mantra se ha venido repitiendo hasta la náusea, acusando a los sindicatos de poca representatividad, muchas subvenciones y graves distorsiones del mercado de trabajo y la convivencia civil…., para incorporarse luego a los pactos autonómicos entre PP y VOX en forma de limitaciones al diálogo social y recortes en materia de prestaciones institucionales, como ocurrió aquí en los acuerdos asumidos por Mazón para la aprobación de sus Presupuestos y por Pérez Llorca para su investidura, en marzo y noviembre del año pasado, respectivamente.
Se trata así de cuestionar, cuando........
