Salvem El Cabanyal (T2)
Un hombre se inyecta a plena luz del día en el parque del Doctor Lluch. / Levante-EMV
Los días de ardor guerrero y banderas al viento son como los cumpleaños. Hasta los cincuenta se espera la fiesta con indisimulada ilusión; después se celebran en estricta intimidad. Quizás por eso las reivindicaciones de uno y otro lado suelen parecer un evento casero, con la excepción de algún espontáneo. Hay familias enteras que se juntan cada Nou d’Octubre para insultar a las autoridades después de regalarse la mocaorà, y otras tantas que acuden a la manifestación de la tarde como si fuera una merienda de antiguos........
