La felicidad no se deja fotografiar
La felicidad no se deja fotografiar / Freepik
Cada Navidad, las redes sociales se transforman en un enorme escaparate. Familias perfectamente coordinadas posan en amplios salones, vestidos de gala o con pijamas idénticos; árboles de Navidad rebosantes de regalos cuidadosamente envueltos; mesas cargadas de marisco que parecen sacados de una revista de decoración. Todo con una misma intención, transmitir felicidad, armonía y abundancia. Sin embargo, detrás de esa avalancha de imágenes les lanzo una pregunta incómoda: ¿cuánto de esa felicidad es real y cuánto es puesta en escena?
La sobreexposición en redes sociales ha convertido........
