Concubinato con Trump
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Como la sociedad venezolana no supo o no logró deshacerse del madurismo, no solo presenció la penetración de fuerzas extranjeras, sino que también aplaudió su llegada. Una situación terrible. No solo porque comprobó la inexistencia de elementos nacionales con capacidad para librarse de una opresión insoportable sino, a la vez, la algarabía que produjo la aparición de un supuesto salvador. Semejante confesión de ineficacia colectiva, especialmente de los elementos políticos que se habían anunciado como enemigos del régimen, no nos deja malparados del todo debido a la represión puesta en marcha antes para evitar que las cosas llegaran a republicano lugar, aunque no nos excuse del todo.
La pasividad frente a la invasión de las fuerzas estadounidenses puede explicarse por un entumecimiento previo de la sociedad como consecuencia del terror desatado por el régimen después de robarse la victoria electoral de Edmundo González; porque nadie está dispuesto a manifestar su protesta cuando sabe que lo van a matar en la vía pública, o lo van a meter en un potro de tortura como los de Gómez y Pérez Jiménez que parecían desterrados de la historia.
Del terror desatado en el pasado reciente vienen las neutralidades posteriores, pero también las explicaciones de la poquedad colectiva ante los acontecimientos que están a punto de convertir a Venezuela en una factoría de los Estados Unidos, o en un vergonzante patio........
