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Isabel, la historiadora

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24.03.2026

Hay cosas que, cuando las estudiamos, dices: «Bueno, en nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos. Pero hay que conocerlas, y en su justo contexto. Y sacar lecciones, porque también ha habido luchas y controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder, desde el primer día».

Esto es lo que dijo Felipe VI en una exposición sobre el México indígena, reconociendo sombras en la colonización y tratando de sanar las relaciones con ese país. «La historia compartida entre España y México, como toda historia humana, tiene claroscuros. Esa parte de nuestra historia compartida no podemos negarla ni olvidarla», señaló hace unos meses el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

Pero, no, los nacionalistas patrios no podían dejar pasar la cuestión y salieron con los botijos y las pulseritas. «Hacer ahora un examen en el siglo XXI de las cosas que ocurrieron en el XV es un disparate», argumenta el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijoo, orgulloso, asegura, del «legado español» en América. ¿Alguien puede explicarle lo que es la historia?

Desde Vox, Hermann Tertsch se ha declarado «estupefacto» y ha reprochado al monarca su «formal y casi habitual adhesión a las tesis de quienes solo buscan daño y desprecio para la historia de España y el presente de los españoles». Claro que ha habido abusos, porque como toda historia humana tiene controversias.

Sin embargo, la guinda la puso la presidenta de la Comunidad de Madrid. Isabel Díaz Ayuso ha defendido un «nuevo orden» que pusieron «los de la cruz» cuando llegaron a América, y, sobre todo, «una forma de entender que la vida es sagrada, y que había que civilizar y trasladarle al Nuevo Mundo una forma diferente de vivir».

También ha dicho que los «abusos» eran los que se cometían contra la propia población autóctona por parte de las poblaciones aztecas y mayas, que entendían los sacrificios como parte de los rituales. No puedo discutirlo, yo no estaba allí, pero ¿cuál es el problema en reconocer que toda historia tiene luces y sombras?

La madrileña ha atribuido este debate en torno a las palabras del rey a «populistas, nacionalistas y comunistas», que odian todo lo español y se dedican a «retorcer el pasado con las gafas populistas del presente». Muy al contrario, los historiadores ven «muy acertadas e irreprochables las palabras del rey».

Puedo asegurarles que nadie coloniza nada sin andar a palos. Sin embargo, según parece, los dilemas morales y éticos solo afectan a otros países y no al nuestro; los españoles, donde llegan cantan La Macarena, y los indígenas se entregan entre contorsiones y, si se resisten, les mandamos a la tuna.

Una vez más, Isabel Díaz Ayuso no tiene ni idea de lo que habla, pero queda una pregunta en el aire: ¿cómo es posible que sepa lo que pasó si hace bien poco descubrió que en el Nuevo Mundo hablan español?


© La Voz de Galicia