Irán, al borde del precipicio
Las protestas que comenzaron el 28 de diciembre en el Gran Bazar de Teherán y que se han extendido por las 31 provincias del país, motivadas por la incontrolable subida de los precios, la depreciación del rial a mínimos históricos y el extremado agravamiento de la crisis del coste de la vida, además de por el aumento de las sanciones económicas de Estados Unidos, solo han encontrado la respuesta represiva del régimen teocrático.
La represión ya ha causado más de 500 muertos y más de 10.000 detenidos según grupos de derechos humanos, cifras imposibles de confirmar por el apagón telefónico y de internet impuesto por las autoridades, aunque se teme que puedan ser más elevadas. El régimen afronta la amenaza más importante a su supervivencia desde septiembre del 2022, cuando la muerte de la joven kurda Masha Amini, estando bajo custodia policial por no llevar bien puesto el velo, provocó una ola de protestas multitudinarias en todo el país durante semanas que se saldó con más de 500 muertos, según diversas oenegés.
La inicial indignación social ha ido adoptando con los días un tono político, con consignas contra la República Islámica como “Muerte a Jamenei” e incluso a favor del........
