Los milagros del dios Sol
Pasó el eclipse de Sol del día 12 y el verano sigue a la caza del mito que reza: “El quince de agosto refresca el rostro” para alivio de una climatología tan de excepción como ese eclipse. Para mí la cópula de los amantes Sol y Luna tan cantados en las coplas pasó desapercibida ya que estoy en el sur y de Madrid abajo, no obstante de las reivindicaciones de Isabel Díaz Ayuso contra el servicio meteorológico de Sánchez, no nos ha estado permitido apreciar el fenómeno con la debida oscuridad. Sin embargo el asunto ha despertado mi curiosidad como acontecimiento más turístico que científico. Ha sido sorprendente la histeria viajera desatada para encontrar una atalaya desde la que asistir al espectáculo. Amantes de observar el cielo o de hacerse un selfie durante el instante han pagado más de mil euros por un balcón o un hueco en una terraza después de recorrer cientos de kilómetros y........
