Un presupuesto para lo esencial, no para la burocracia
El próximo lunes, el Congreso votará el Presupuesto General de la Nación para 2027, por $634,9 billones. No se trata solo de repartir partidas, sino de decidir si el Estado seguirá gastando por encima de sus posibilidades. El funcionamiento alcanzará $393,2 billones, equivalentes al 18,5% del PIB, frente al 14,8% de 2019. El gasto que creció durante la pandemia no volvió a su nivel anterior. Se convirtió en permanente.
Mientras tanto, el servicio de la deuda llegará a $147 billones, 1,6 veces los recursos destinados a inversión. De cada $100 que aumenta el presupuesto frente al aprobado para 2026, $53 corresponden a deuda. Esto significa menos margen para financiar colegios, hospitales y acueductos. Si no corregimos esa trayectoria, las obligaciones del presente terminarán hipotecando el futuro.
El Gobierno prometió reducir el gasto público, pero todavía no ha explicado dónde ni cómo lo hará. Tampoco ha presentado la anunciada ley de Rescate. Aprobar el presupuesto y confiar en que después aparecerán los ahorros no........
