Si pretenden asustar, lo consiguen
José Ángel Antelo, presidente provincial de Vox / Juan Carlos Caval
Durante años formaron un partido casi residual. Durante años Vox se presentó como un partido que no preocupaba a nadie y que tenía unos votantes muy definidos. Pero ha pasado el tiempo, el mundo está cambiando a pasos agigantados y la influencia de Vox también.
Vox ha dejado de ser ese partido minoritario para convertirse en un dolor de cabeza para el PP (los bandazos de Núñez Feijóo diciendo ayer una cosa, y hoy otra, sobre ellos así lo atestiguan) y en una preocupación para una gran parte de los ciudadanos, que leen y oyen las ideas de Vox con una cierta inquietud porque, muchas de esas ideas, vienen a poner en cuestión; a romper, en definitiva, la idea de igualdad que esta sociedad ha venido logrando, con sus sucesivos Gobiernos, desde que disfrutamos de una democracia que debería de enorgullecernos a todos.
Y claro que cada partido político tiene derecho a imponer su ideario........
