Howard Sant-Roos, cuando el trabajo y la defensa hacen una carrera
Howard Sant Roos, en pista con el balón. / ACBPhotos
El pequeño Howie nació en una casa humilde de dos habitaciones, donde convivían ocho personas de su familia. Era 1991 y la isla se preparaba para acoger los Juegos Panamericanos poco después de la caída del muro de Berlín. Un hecho histórico que había hecho desaparecer de las calles los suministros con el sello de la URSS y las revistas de propaganda soviética.
El puertorriqueño José «Piculín» Ortiz y la brasileña Hortensia Marcari dominaron la competición de baloncesto, mientras Cuba hacía historia y superaba por vez primera a Estados Unidos en el medallero con 140 oros. Parecía un presagio de los que ocurriría 33 años después, cuando Howie, ya convertido en una estrella del baloncesto, debutaba con su selección en la primera victoria en casi 60 años de los cubanos contra Estados Unidos (81-67).
«Nacimos sin nada»,........
