Ramón Vargas, el venezolano que llegó a España huyendo de la situación "insoportable" de su país y que montó (con éxito) una pollería en Oviedo: "Los domingos vendo más de 60 pollos"
VÍDEO: Amor Domínguez/ FOTO: Irma Collín
Pelayo Méndez
Ramón Vargas hizo «toda una vida» en Venezuela, su país natal, pero la progresiva decadencia y las tensiones provocadas por el régimen chavista le empujaron a cruzar el charco con 43 años. Estuvo cinco en las Islas Canarias, pero acabó en Oviedo por amor. Una vez instalado en la capital del Principado, se atrevió a emprender tirando de sus ahorros y creó «La pollería de Otero».Su negocio va a cumplir cuatro años y cada domingo reparte más de sesenta pollos por la ciudad. Está muy feliz en Asturias y recibió la noticia de la detención de Maduro «como una fiesta», aunque, de momento, no se plantea regresar.
Desde pequeño estuvo muy ligado al mundo de la hostelería. Su infancia transcurrió entre fogones, ollas y jornadas interminables, siguiendo de cerca el oficio de cocinero de su padre. Todavía recuerda cuando su progenitor fue el encargado de elaborar la comida para el papa Juan Pablo II durante su visita a Venezuela en 1988 y los catorce negocios que impulsó; el espíritu emprendedor también le viene de familia. No obstante, «en casa de herrero, cuchillo de palo». Pese a esa infancia de restaurante en restaurante, decidió iniciar su vida........
