La historia de David Fernández: el tinetense que pasó de trabajar en la térmica de Soto de la Barca a ser catorce veces campeón de España
La historia de David Fernández: el tinetense que pasó de trabajar en la térmica de Soto de la Barca a ser catorce veces campeón de España
El atleta sufrió un grave accidente, permaneció 43 días en coma y encontró en el lanzamiento de peso el camino para competir entre los mejores del mundo
"Antes me acostaba pensando en la posición que ocupaba en el ranking; ahora valoro mucho más los viajes, las experiencias y la gente que conocí", reconoce
David Fernández en el paseo de los frailes de Tineo. / P. M.
David Fernández conoce el deporte desde los dos lados de la barrera. Antes enseñaba a jugar al fútbol a los niños del Club Deportivo Tineo; ahora explica a un grupo de niñas los secretos del fútbol sala después de haber competido con los mejores lanzadores del planeta. Entre una imagen y otra han pasado un grave accidente de tráfico, 43 días en coma, cinco meses de hospital, una pierna amputada, interminables sesiones de rehabilitación y más de una década entregada al atletismo. También la presencia en cuatro Campeonatos del Mundo, dos Europeos y 21 títulos nacionales. Una trayectoria que jamás imaginó cuando trabajaba en la central térmica de Soto de la Barca. "La vinculación con el deporte surgió casi por accidente, pero me dio la vida que tengo hoy", resume el atleta tinetense.
Fernández creció en Mirallo de Arriba, una pequeña localidad del concejo de Tineo, donde permaneció hasta los 17 años. Después se trasladó a Gijón para cursar un grado superior relacionado con las instalaciones electrotécnicas y comenzó a trabajar en una empresa de inspección eléctrica. Aquel empleo le obligaba a desplazarse por distintos puntos de Asturias hasta que, el 2 de febrero de 2008, llegó a la central térmica de Soto de la Barca. Justo un año después entró en Unión Fenosa para encargarse del mantenimiento eléctrico de las instalaciones. Tenía trabajo estable, vivía cerca de su familia, mantenía su vinculación con el fútbol base y sentía que su futuro estaba encarrilado. "Tenía una vida súper cómoda", reconoce.
La fecha del 2 de febrero volvió a cruzarse en su camino en 2012. Ese día sufrió el accidente de tráfico que transformó por completo su vida. Las numerosas lesiones obligaron a los médicos a practicarle la amputación de la pierna izquierda a la altura de la rodilla y su estado fue tan grave que permaneció 43 días en coma. Después llegaron cinco meses ingresado, varias operaciones y una recuperación en la que tuvo que aprender de cero. Fernández explica que el cambio no fue únicamente físico, también tuvo que asumir que la vida que conocía hasta aquel........
