menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Alfonso Santiago, constitucionalista asturargentino: “La democracia española ha perdido atractivo en Latinoamérica, donde siempre había sido un modelo a seguir”

17 0
31.03.2026

Entrevista | Alfonso Santiago Director de la Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Austral de Buenos Aires

“La democracia española ha perdido atractivo en Latinoamérica, donde siempre había sido un modelo a seguir”

“En los últimos años se percibe un cierto retroceso en la calidad de gobierno; parece que viejos problemas de Hispanoamérica se han trasladado en parte a España”

“El orden internacional ha sido erosionado por malos liderazgos, malas prácticas y malas ideas; tenemos que volver a las raíces, a la democracia interna y el multilateralismo del régimen posterior a la Segunda Guerra Mundial”

El bisabuelo materno de Alfonso Santiago (Buenos Aires, 1962) fue minero en Mieres y comerciante en Argentina y el abuelo, en un ejemplo de que la “movilidad social ascendente” podía materializarse en una sola generación, fue a la Universidad, se hizo dentista y trabajó en la cátedra del primer premio Nobel científico de Latinoamérica, Bernardo Houssay. Hoy, el bisnieto de aquel picador emigrante es un reputado constitucionalista, “un argentino típico” de los que tienen la mitad de la ascendencia en España y la otra mitad en Italia y un hijo orgulloso, dice, de los procesos de ascenso social cocinados por la educación de calidad, “accesible para todo aquel que tuviese disposición y talento para aprovecharla”. Santiago, profesor titular de Derecho Constitucional, es uno de los fundadores de la Universidad Austral de Buenos Aires, la institución privada más reputada del país. En su organigrama ha sido vicerrector y vicedecano de la Facultad de Derecho y ejerce ahora como director de la Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales. Autor de 26 libros de análisis jurídico, es miembro titular de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Argentina y forma parte, entre otras instituciones, de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. También es un descendiente de la gran emigración asturiana que no reniega cuando percibe el tirón de las raíces que un bisabuelo al que no conoció plantó hace tres generaciones en las minas de la orilla opuesta del océano.

–¿Qué contaba el abuelo de la peripecia del bisabuelo?

–Hablaba de la vida dura, del trabajo en las minas y de la búsqueda de nuevos horizontes que los trajo hasta aquí. También de las dificultades de adaptación que tuvieron en los primeros momentos y de cómo lograron finalmente arraigarse y salir adelante. Para ellos fue muy importante la recepción en la comunidad asturiana, porque aquí hay un centro asturiano con mucha vida y mucha presencia social. Les ayudó poder unirse a sus paisanos para mantener sus tradiciones y su identidad cultural. Eso ha sido un proceso muy exitoso que permitió a mucha gente encontrar nuevos horizontes y desplegarse en el nuevo territorio conservando a la vez siempre la identidad, las raíces y el cariño por la tierra de donde venían. Se sentían argentinos, pero con raíces asturianas.

–¿También le pasa eso? ¿Siente esa llamada de la raíz, aunque la tenga a tres generaciones de distancia?

–Por supuesto. Se puede decir que soy un argentino típico, porque la mitad de mis ascendientes son españoles, de Málaga y Asturias, y la otra mitad italianos, de Liguria y Lago di Como. Me provocó una gran satisfacción haber podido viajar a Asturias y visitar Oviedo y Gijón, Covadonga, los Picos de Europa y Mieres y volver a encontrar esas raíces. Se ve que la tierra tira, que las raíces llaman. Como profesor de Derecho Constitucional, también me ha resultado muy interesante la figura de Jovellanos, que me permitió conectar con mis raíces asturianas también por el lado intelectual.

–Vale la pena saber que la Constitución de Cádiz de 1812 estaba llamada a regir no solamente España, sino también Iberoamérica, que estaba en ese momento en proceso de transformación. España tenía entonces diez millones de habitantes, Iberoamérica unos quince y aquella constitución quiso ser bicontinental, o bioceánica. Es esa una tradición muy interesante y ahí encaja la figura de Jovellanos como alguien que une tradición y modernidad y tiene un sentido de la moderación en las ideas, en las prácticas y en el dinamismo histórico sin ser ni un progresista trasnochado ni un conservador anacrónico.

–¿Cuánto nos queda por aprender unos de otros a través de ese puente que conecta los dos continentes?

–A mí me interesa mucho este puente permanente entre América y España y el concepto de Hispanoamérica como región política, cultural o geopolítica. El otro día alguien me decía algo muy interesante, que España logró en América lo que no consiguió dentro de España, que todo el mundo hable castellano. Aquí, de México a Tierra del Fuego todos hablan español sin problema, cuando dentro de España no se tiene quizá tanta facilidad para lograr eso mismo. Aquí hay un concepto del patrimonio que supone la integración de la unidad de la región más allá de las raíces indígenas, que siguen existiendo y son tenidas en cuenta, pero no para generar división, sino integración.

–Ha participado en el “Espacio de estudios jurídicos hispanoamericanos”, la iniciativa del jurista asturiano Javier Junceda para unir online las dos orillas de la “hispanidad jurídica”. ¿Con agrado?

–Por supuesto. Tenemos una tradición riquísima que es necesario mantener y cultivar. A través de la lengua y la cultura, también de la cultura jurídica, integramos una gran comunidad que es un tesoro, un activo que tenemos que cuidar, valorar y aprovechar en toda su intensidad.

–¿Qué me dice del mundo que se nos está quedando?

–Desde la Segunda Guerra Mundial, el mundo ha intentado poner en marcha dos grandes procesos, en el orden interno las democracias constitucionales y en el internacional el regionalismo y el multilateralismo, tratando de hacer que la cooperación le gane al conflicto. A mí me gusta ver las películas más que las fotos y desde ese punto de vista podemos observar que el proceso interno ha sido exitoso. Al final de la Segunda Guerra Mundial habría ocho o diez democracias en el planeta y desde ese momento hemos asistido a la democratización de Alemania e Italia, en los setenta de todo el sur de Europa, Portugal, España y Grecia, y en los ochenta de toda América Latina, además de Europa Oriental y de la caída del apartheid sudafricano. Un proceso de sucesivas olas democráticas condujo a todo eso, aunque ahora, en este siglo, o más bien en estas últimas décadas, se ha desatado un fenómeno de cierta erosión democrática por el populismo, por la emergencia de regímenes autoritarios que generan un clima de tensión, de grietas y enfrentamientos que ojalá podamos superar. Tenemos muchas luces y avances, pero es cierto que en este momento el horizonte puede estar nublado.

–Porque también el orden internacional acusa síntomas de fatiga.

–Todo ese proceso de democracia interna y multilateralismo está siendo herido y amenazado, en efecto. Al final de la Segunda Guerra Mundial, la Organización de las Naciones Unidas estaba compuesta por cincuenta y pocos estados. Hoy tenemos 193, pero es cierto que ese orden internacional, en la foto de hoy, está bastante erosionado por malos liderazgos, malas prácticas y malas ideas. Tenemos que volver a las raíces, volver a relanzar tanto en el ámbito interno las democracias constitucionales como en el global la cooperación y el orden internacional. A mí gusta mucho una frase de Nietzsche, que espero que se pueda cumplir, y que dice que la vida hiere a todos y a los que no mata los fortalece.

–¿Tal vez ayudarían otros modelos de liderazgo, particularmente en Estados Unidos?

–La causa está en las malas ideas, en los malos liderazgos y las malas prácticas. Tanto la democracia como el multilateralismo pretenden potenciar la cooperación y disminuir el conflicto para que nunca llegue a la violencia. Y aquí me gustaría destacar que la idea de la igual e inviolable dignidad de la persona humana como fundamento del orden internacional fue una aportación de los países latinoamericanos. Las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial estaban preocupadas por garantizar el orden y la seguridad, pero fue de Latinoamérica de donde surgió la aportación de un componente de derechos humanos para el nuevo orden. Lo incorporan a la agenda en la conferencia de Chapultepec de 1945, seis meses antes de la Declaración Universal de Derechos Humanos sancionan la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, en Bogotá en junio de 1948, y finalmente aportan 23 de los 48 votos que la Declaración Universal tiene en la Asamblea de las Naciones Unidas.

–¿Cómo se lleva la Argentina de Milei con las expectativas que creó y las promesas que hizo?

–Como todo gobierno, el de Milei tiene luces y sombras. Entre las luces se puede contar la sensación de que ha logrado ir ordenando macroeconómicamente el país desde una situación de caos muy grande, pasando de una inflación que superaba el 200 por ciento al año a un treinta. Todavía tenemos que seguir bajando, pero se puede decir que estábamos en terapia intensiva, a punto de morirnos, y ahora hemos pasado a planta, pero aún nos queda bastante. Otro de los activos de esta etapa es una mayor seguridad en las calles y el tercero, un cierto aprovechamiento del alineamiento estratégico con Estados Unidos que siempre, hasta ahora, ha sido no sé si exitoso, pero sí beneficioso, porque ha ayudado a la Argentina a salir adelante de situaciones difíciles.

–Quizá un estilo confrontativo, autoritario, poco respetuoso con las instituciones y con el diálogo y un equipo insuficiente para los desafíos que tiene Argentina. La gente ha apoyado ese proceso y en las elecciones de medio término el presidente ganó con el cuarenta por ciento de los votos. No el cien, sino el cuarenta, pero con eso tiene gasolina para poder terminar el periodo presidencial y posibilidades de ser reelegido en las elecciones de finales del año que viene. Esa es la situación argentina, mejorando, pero con luces y sombras.

–¿Qué se ve de España desde ahí?

–Tal vez un cierto retroceso en la calidad de gobierno en los últimos años o décadas. El proceso de transición democrática e integración europea era visto como un modelo a seguir. Hoy, parece que viejos problemas de Latinoamérica se han trasladado en parte a España. Cierta virulencia en la confrontación de ideas y algunos fenómenos de corrupción son elementos que le quitan un poco de atractivo o de ejemplaridad al modelo de la democracia constitucional española.

–Parece que aquí el atlantismo como faro de las relaciones internacionales ha entrado también en crisis.

Noticias relacionadas y más

El foro impulsado por Javier Junceda gana peso internacional con un debate clave sobre el Estado de Derecho

La poesía en asturiano encuentra un hueco para hacerse escuchar en México

Bodegas Palacio de Nevares: así es la nueva experiencia turística en torno al vino impulsada por el creador del único hotel de "gran lujo" de Asturias

–A mí me parece que es necesario mantener con claridad las cosas que uno comparte y las que no comparte. Yo rechazo el uso de la violencia y la fuerza en el orden internacional, y por eso puedo tener alguna coincidencia con una postura más principista, o más de defensa de los principios que hoy tiene España en el ámbito internacional.

Segunda Guerra Mundial

Parquímetros por la noche a partir de las 21.00 y también los domingos: se aprueba el inesperado cambio a la hora de aparcar en zona azul

Adiós a la baliza v-16: la Guardia Civil extrema la vigilancia para que lleves la v-25 por Semana Santa y la entrada en ciudad

Multado con 100 euros el conductor de un coche híbrido por parar a repostar gasolina, que dispara su precio en Semana Santa, pagar y marcharse: la Guardia Civil extrema la vigilancia estos días

Adiós a la baliza v-16: multado con 200 euros y cuatro puntos un motorista que olvidó el dispositivo de seguridad que la Guardia Civil busca con lupa

Alimerka confirma su cambio de horario y avisa a sus clientes: cierra por la tarde

Mercadona confirma su cambio de horario y avisa a sus clientes: cierra por la tarde

Eugenio y Teresa llegaron hace un año a La Fresneda y están felices: 'Aquí hacemos todo a pie

Multado con 200 euros un conductor por no tener la segunda baliza v-16 en el coche: la Guardia Civil extrema la vigilancia en Semana Santa en busca de este dispositivo

Declaran los cinco médicos acusados por el joven Juan Milans de hacerle casi perder una pierna: "Se hizo todo conforme a los protocolos, las enfermedades existen"

El mayor torneo de golf de Asturias ya tiene fechas para su celebración en Gijón: "Es el campeonato referente"

El Principado anuncia que comprará suelo en Gijón para crear vivienda pública y acusa al gobierno local de "bloqueo"

Ciento ochenta chavales, en las pruebas de ciclismo en pista disputadas en el velódromo de Laviana

VÍDEO: VÍDEO: Así fue el homenaje a los mineros fallecidos en Cerredo

Calvo pide más control de las cercanías para establecer una "malla única" de transporte y el PP habla de "desastre ferroviario"

Sanciones de 600 euros a los ganaderos identificados por las protestas de Mercosur en Asturias: "Es indignante, quieren intimidarnos"

Villablino recuerda a los cinco fallecidos en el accidente de la mina de Cerredo un año después, exigiendo justicia


© La Nueva España