Cierra en Oviedo el último quiosco del Campillín: "Esta zona fue el Bronx en su época; había paisanas que cruzaban en taxi"
VÍDEO: Amor Domínguez
Lauren García
Cuando el amanecer agita las ramas del Campillín, en la calle Padre Suárez abre el quiosco El Trópico: un vergel de chucherías, snacks y prensa. Ahora, su propietario, Juan Carlos Salguero, se dispone a cerrar el negocio entre la calma, la reflexión y la nostalgia. Un clásico de los quioscos de Oviedo, de los que atesoran multitud de historias y toda una mitología propia. Salguero ha sido testigo del tránsito y la mutación estudiantil y vecinal. El Trópico ha sido, durante décadas, una nota más del paisaje urbano.
Juan Carlos Salguero resume así los inicios del quiosco: "Fue fundado por mi suegro, Octavio, en 1982. El nombre lo eligió mi mujer. Yo venía de trabajar en los bares, en concreto en la cafetería San Remo, donde estuve cinco años. Me hice cargo del negocio en 1987".
Conocido en el barrio como Linos, el nuevo quiosquero dejaba atrás las jornadas maratonianas de la hostelería y recuerda así sus primeras impresiones:........
