menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Violencias aceptables

15 0
09.09.2026

2 de septiembre

El verano ha estado cuajado de noticias desastrosas. El fascismo sociológico se extiende, por ahora, imparable. El sufrimiento ajeno se presenta como amenaza para así desactivar nuestra mala conciencia. Lo que Eco llamaba el fascismo eterno se cuela, como siempre, por las grietas de la convivencia, aprovechando fracturas y conflictos para sus propios fines –que nunca son la resolución de esos conflictos, sino que se dirigen a su exacerbación–. El capitalismo, cuya naturaleza le lleva a la maximización de beneficios, al no tener competencia ni amenaza, se ha lanzado a exprimir al máximo la plusvalía y los rendimientos del capital, para lo que necesita una prensa, una policía y una judicatura compradas y unos políticos sumisos, productos todos ellos fáciles de obtener. Y ahora además cuenta con una capacidad de penetración en la vida social y en las conciencias y de control de los cuerpos que ni siquiera la religión tuvo en el pasado. Como se ve, regreso al curso pletórico de optimismo.


Apenas he salido del barrio durante todo el verano. Haciendo arreglos en la casa, trabajando en mis libros. Y quizá porque he estado aquí durante tanto tiempo seguido se me han acumulado las observaciones sobre mi entorno físico:

buena parte de los pinares que veíamos desde casa han sido talados porque estaban enfermos. a pesar de las trampas que hemos puesto muchos vecinos, la presencia de las avispas asiáticas se ha multiplicado. apenas hemos podido ir a la playa porque el agua ha estado invadida buena parte del verano por las carabelas portuguesas. se cuentan con los........

© La Marea