Vasallaje o exterminio vs resistencia y dignidad
En el marco de una guerra de desgaste multidimensional signada en la coyuntura por la política de “máxima presión” de Washington, el miércoles 28 de octubre la diplomacia cubana librará otra batalla asimétrica contra el imperio en el seno de la Asamblea General de la ONU. Ese día se llevará a cabo la votación anual de la resolución “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba”. Y esta vez la votación llega en un año particularmente duro para la isla debido al genocida cerco marítimo de combustibles y al recrudecimiento de las ilegales y extraterritoriales medidas sancionatorias contra la mayor de las Antillas. Washington pretende quebrar el respaldo histórico y casi unánime de la comunidad internacional a la isla. Por eso, en las últimas semanas, el secretario de Estado, Marco Rubio, y sus embajadas han arreciado los chantajes y presiones sobre gobiernos soberanos para que cambien su tradicional voto, o se abstengan o abandonen la sala al momento del sufragio.
Cada narrativa tiene su vocabulario. Elegir una palabra es optar por una interpretación. El 22 de septiembre en la ONU, Donald Trump dijo que Cuba es un “Estado fallido” ( failed state). Esa narrativa busca imponer la noción de que la crítica situación socioeconómica en la isla se debe al modelo socialista y su liderazgo. El verdugo culpa a las víctimas y no deja opción: se rinden o las aniquila. Cuba no........
