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Lo imposible solo tarda un poco más

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16.10.2026

Nos encontramos ante el umbral del fatídico día en que la salud del obrero militante cordobés ansiaba atención médica, muere en clandestinidad a los cuarenta y cinco años, víctima de la persecución represiva de Estado un cinco de noviembre de 1975. Fue el septiembre pasado cuando aludí en ‘Nosotros, los Santucho’ – con motivo del aniversario de Manuela Santucho y los vídeos de Diego, rehaciendo memoria e historia en la que se enfrentan los hijos -robados- de madres desaparecidas– cuyo eje central político represivo parte de las mismas fechas y coordenadas, que enmarcan la terrorífica batida, cebada en la familia del líder revolucionario Mario Santucho. Páginas de historia han brindado durante siglos seres ejemplares contados en el mundo, pero indudablemente detonantes motivo por el que los han ido cercando, masacrando, desapareciendo de este lado del mundo en abuso de poder mortífero, bestia opresiva en balacera de crímenes de lesa humanidad. Memoro al trabajador dirigente Agustín Tosco, no al de la triste figura en boca de Perón (¡No!) ¡Sí! Al de Luz y Fuerza revolucionaria que sufrió persecución y cárcel al que amplios sectores del pueblo ubican entre los dirigentes de la Argentina convulsa en la lista de enemigos de la tiranía dominante.

De vida, amor y lucha

Se le ubica a la vanguardia del corazón de la tierra argentina al lado del caparazón de los grandes activos dirigentes de la etapa revolucionaria abierta con el Cordobazo, víctima de lo que se dio en llamar Revolución Argentina una de dar y tomar, situación que posteriormente, se cebó en la persecución que encarnó el tercer gobierno peronista con Mª Estela Martínez Cartas –corregida como Isabel Perón–. Uno a dicho periodo, la decadencia absoluta como ‘gracia’ ofrecida por Perón de humor tan suyo que más pareciera insulto posiblemente veíase reflejado en el espejo de las coordenadas invisibles. Tela de araña a la asfixia de dirigentes revolucionarios de gran influencia. Posiblemente Tosco, marcado por el partido o por los movimientos peronistas su visión analítica en cuanto a la estrategia a seguir – momento sumamente crucial – falló en clave disonante como llegaremos a ver. Humor contradictorio el de Perón de confusa bravura en periodo tan encapotado como brillante en revolución. Humillación frívola pretenciosa confundir las peras con las Meninas de Goya, charlatanería que pretendió popularizar arrojo despectivo como arropando “al abrigo” su gracia al que le podía dar lecciones de conciencia base de dignidad y viceversa........

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