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La voz de doce mujeres

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14.02.2026

Vaya por delante que estamos ante un libro del que no es fácil dar cumplida cuenta, a mí al menos así me lo parece, y no es por defecto sino por exceso; entiéndase bien que no quiero decir que ninguna de las mujeres se exceda sino que es tal el abanico de ideas expuestas, los temas que se entreveran, tan amplia la variedad de disciplinas a las que se dedican las mujeres entrevistadas y los horizontes geográficos desde donde hablan, lo que que explica la dificultad de la que hablo.

Me refiero a «Conversaciones urgentes. Doce pensadoras para un presente crítico», publicado en Icaria, libro de entrevistas cuya responsabilidad editorial corresponde a Samara de las Heras Aguilera y a María Eugenia R, Palop que es la entrevistadora a la vez; por la puntería y el certero tino de las preguntas cabría hablar más que de entrevistas de conversaciones. Aunque ya consten en la propia portada de la obra, no está de más enumerar los nombres de las mujeres con las que conversa Palop: Rita Segato, Silvia Federici, Seyla Benhabib, Rosi Braidotti, Eva Illouz, Maristella Svampa, Alda Facio, Patricia Hill Collins, Alessandra Facchi, Yayo Herrero, Kajsa Ekis Ekman y Morena Herrera. De cada una de ellas se presenta un retrato de la disciplina a la que se dedican, su labor de activistas, sus responsabilidades académicas y otras. Si se da por bueno aquello de que una es de donde pace y no de donde nace, señalaré los lugares donde ejercen su actividad: un par de ellas en Argentina, tres en Estados Unidos, y Holanda, Francia, Costa Rica, Italia, España, Suecia y El Salvador, lo que no quita para que la mirada se amplíe a, o desde, otros países.

Como se señala en la Nota de la editora, firmada por Desirée Herrera Asciutti, ante la crisis generalizada en que vive nuestro mundo, surgen varias preguntas a las que las entrevistadas, cada una desde su especialidad y horizonte, tratan de dar respuesta: «¿qué justicia queremos?, ¿cómo cuidarnos entre nosotros y al planeta?, ¿cómo vivir sin reproducir violencias?, ¿cómo amar y trabajar sin perpetuar desigualdades?»; como se puede ver la amplitud de lo que se plantea supone, como no puede ser de otro, modo que las respuestas sean variadas y que cubran muy distintos aspectos que van de la explotación y opresión, en especial de las mujeres y de sus cuerpos como productores de vidas y como fuerza de reproducción y de trabajo, surgen igualmente aspectos ecológicos de respeto a la Tierra y a los demás, ocupando un lugar no menor cuestiones digamos que de orden en que los medios suponen el fin o al menos lo determinan de manera casi mecánica, lo que hace que las indicaciones, no diré prescripciones, acerca del comportamiento y cuidados que se han de dar, lo sea entre iguales y con medios que no supongan daño a los demás. Dicho esto, no está de más añadir que nadie ha de buscar un recetario ni en lo que respecta al diagnóstico, ni a las vías para salir del atolladero, sino que cada una pone sus cartas encima de la mesa y contando con ese instrumental, mapa feminista, «se ha de encarar el futuro y la acción de repensar el mundo y los caminos para intentar transformarlo», con un sentido que hace bueno, cambiando el sujeto -el proletariado- del que hablase Karl Marx, de que la emancipación de las mujeres supone la emancipación de la raza humana toda.

Así pues, estamos ante unas miradas realizadas desde diferentes ópticas: historia de las mujeres, sociología, filosofía, antropología, derecho, periodismo, por medio de las que se ofrece un retrato de la situación de la mujeres, del maltrato que padecen, los desprecios y precariedades varias, la prostitución y la pornografía, y atención muy especial en lo referente a los trabajos de cuidados y las diferentes propuestas legislativas, parlamentarias ante las limitaciones y recortes que se imponen, de la prostitución, de las relaciones entre ecología y feminismo, con el extractivismo como punto de unión, acerca de las subjetividades y el terreno emocional con las manipulaciones que abren la vía al populismo, los vientres de alquiler, con incursiones en terrenos de la biociencia y afines, las migrantes, y las crecientes restricciones en lo que hace al aborto y al libre uso del cuerpo por parte de las féminas (el cuerpo convertido en campo de batalla), el escenario del capitalismo cognitivo con sus algoritmos, y variadas referencias a Bergson, Deleuze, Bruno Latour, Taylor, con el eje feminista, frente al asimilado feminismo liberal, el feminismo relacional, anticolonial, antirracista, anticapitalista y antipatriarcal, ecoterritorial, ya que el feminismo como el ser en Aristóteles se dice de múltiples maneras, que atraviesa las diferentes intervenciones y que no ignora, por supuesto, la importancia esencial de las clases, las razas, tierras, culturas y cuerpos colonizados, la interseccionalidad y la teoría de género…; de este modo, con todas estas piezas se completa una panorámica general del estado de la situación de la mitad del cielo, y señalando algunas flechas que se dirigen a señalar los diferentes caminos, las asambleas y la democracia directa, y comportamientos que se han de dar en las acciones por la emancipación, adoptando actitudes relacionales y de sensibilidad hacia los otros frente a las pedagogías de la crueldad, con vistas a caminar hacia horizontes más justos e igualitarios….por la senda del cosmopolitismo ante el auge de los populismos.

Por Iñaki Urdanibia para Kaosenlared


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