El salvavidas del ahogado
Tomada la decisión y clarificada la situación, dos evidencias planean sobre el escenario: la primera, que los «spin doctors» del PSOE ya habían decidido que el problema de la vivienda podía ser el salvavidas para un Pedro Sánchez ahogado por todas partes; y la segunda, que no tenían ninguna intención de ganar la votación de los dos decretos, porque debían convertirse en el cebo para impulsar su campaña electoral.
A diferencia de los escándalos de corrupción, los líos de Zapatero, el oscuro rumor de las Leires, los embrollos familiares y la crisis geopolítica de Ceuta, que eran auténticas bombas en la línea de flotación de Sánchez, el tema de la vivienda podía representar un soplo de oxígeno que tapara todas las miserias. Al fin y al cabo, el relato dual entre buitres e inquilinos, ricos y pobres, y derecha e izquierda se impondría por simple gravedad. De esta manera Sánchez conseguía recuperar el dominio del relato público y avivar la visión maniquea de buenos y malos en una cuestión transversal que genera un gran problema social. No había un tema más abonado para la demagogia y el frentismo, y es en........
