Mayo ya está aquí
Ermita de la Cruz y del Pilar. / A. L.Galiano
En mi época de la niñez, recuerdo que algunos días después de la Semana Santa y de la Pascua no eran lectivos o al menos, se relajaban las tareas escolares, tal como ocurría con la festividad de San Vicente Ferrer. Si la memoria no me falla, el no asistir a clase no sería hasta alguno de los tres primeros días mayo, en que tras San José Obrero, llegaba el 2 de mayo con la conmemoración de la Guerra de la Independencia o contra el francés, y en la siguiente fecha la Invención de la Cruz.
En cada uno de esos tres días, las manifestaciones festivas presentaba su singularidad que, creo que vale la pena rememorarlas para que quede constancia a nuevas generaciones.
Así, lo que era para los obreros el Día Internacional de los Trabajadores, desde 1955 pasó a coincidir con la festividad de San José Obrero establecida por el Papa Pío XII. Dos años después en España, la Fiesta del Trabajo era festejada con lo que pasó a denominarse como la Demostración Sindical. Espectáculo coordinado por la Organización Sindical de Educación y Descanso con actuaciones de folklore popular y atletismo. Primero, retransmitida a toda España por radio y después por televisión en la adolescencia.
Sin embargo, en el 2 de mayo, se nos recordaba los acontecimientos del levantamiento en esa fecha de 1808 en Madrid y los fusilamientos en la madrugada del día siguiente, al igual que algunas heroicidades durante la contienda contra los franceses entre dicho año y 1814. A estas últimas accedíamos a través de películas ya añejas o modernas. De las primeras, la más antigua de «Agustina de Aragón» de 1929, dirigida por Florián Rey e interpretada por Mariana Torres, o bien la versión más próxima a nosotros entonces como la dirigida por Juan de Orduña, en 1950, con Aurora Bautista, Fernando Rey y Virgilio Teixeira. Sin olvidar, un año después a «Lola la piconera», interpretada por Juanita Reina y dirigida por Luis Lucia. Con diez años,........
