La ingeniería del pelotazo en Alicante
Así ha sido la salida de Carlos Baño de la comisaría de Alicante / Jose Navarro
IMED, Panoramis, el Puerto, Les Naus y ahora la Cámara de Comercio. Cuando los controles fallan demasiadas veces, deja de hablarse de episodios aislados y empieza a dibujarse un patrón. Y Alicante empieza a entrar peligrosamente en ese terreno.
Las ciudades no pierden credibilidad de golpe. La pierden cuando los escándalos se encadenan, cuando los mecanismos de supervisión no funcionan y cuando las instituciones no actúan con la firmeza que exige la ley. Entonces el problema deja de ser puntual y pasa a ser estructural.
Conviene recordar un dato político relevante: las principales instituciones implicadas en estos episodios —el Ayuntamiento de Alicante, la Diputación Provincial, la Autoridad Portuaria y la Generalitat Valenciana— están gobernadas hoy por el Partido Popular. Cuando hechos distintos aparecen en instituciones distintas bajo un mismo mando político, ya no basta con hablar de errores administrativos. Empieza a ser legítimo preguntarse si existe un problema de gestión y de control político.
El primer aviso llegó con el hospital de IMED. Una actuación de gran envergadura que avanzó durante meses sin una inspección efectiva que garantizara el cumplimiento de la normativa urbanística. Cuando una obra de esa........
