El problema del “HAY QUE”
Es común oír en reuniones de directorio, de equipo o incluso en eventos, una frase que todos conocemos: “hay que”. Hay que hacer esto, hay que decir lo otro, hay que mejorar, hay que cambiar… El problema no es la intención, sino que casi nunca pasa del discurso a la acción.
El “hay que” podría ser necesario para abrir conversaciones y tiene una gran ventaja: no compromete a nadie. No tiene........
