La IA no se vende sola: Lecciones desde Silicon Valley.
La inteligencia artificial se ha convertido en una prioridad estratégica para empresas de todos los tamaños. Sin embargo, el verdadero desafío es demostrar por qué un cliente debería pagar por ella. Mientras organizaciones de todo el mundo invierten miles de millones de dólares en esta tecnología, muchas continúan enfrentando el mismo desafío: transformar esas inversiones en resultados concretos de negocio.
Para Carol Macavilca, especialista en estrategia de comercialización tecnológica, infraestructura para inteligencia artificial y transformación empresarial, radicada en Silicon Valley desde 2016 y con un MBA de la Haas School of Business en UC Berkeley, este fenómeno refleja un problema más profundo que la tecnología. Lo denomina la brecha de adopción de la inteligencia artificial: la distancia entre el enorme potencial de la IA y la capacidad real de las organizaciones para convertirla en productividad, crecimiento y ventaja competitiva.
Desde Broadcom, Macavilca lidera estrategias comerciales para plataformas tecnológicas globales y trabaja con ecosistemas empresariales que incluyen compañías como Google, Microsoft, AWS y Oracle. Su experiencia también abarca consultoría estratégica, mejora de procesos y adquisiciones en Latinoamérica, además de haber participado, desde VMware, del proceso de integración posterior a su adquisición por Broadcom, una de las transacciones tecnológicas más importantes de la industria.
Desde ambos lados de la mesa, ha llegado a una conclusión: el éxito de la IA no depende únicamente de desarrollar mejores modelos, sino de entender qué problema resuelven, preparar a la organización para utilizarlos y demostrar por qué alguien debería pagar por sus resultados.
La IA no se compra; se compran resultados
¿Por qué tantas empresas tienen dificultades para monetizar la inteligencia artificial?
“Porque comienzan hablando de tecnología cuando deberían comenzar hablando del problema que buscan resolver”, afirma Macavilca.
Las organizaciones no compran algoritmos, modelos de lenguaje o infraestructura por sí mismos. Compran productividad, reducción de costos, mitigación de riesgos o nuevas oportunidades de crecimiento.
Uno de los ejecutivos con los que........
