La PAU no es el final del camino
Dos alumnas repasan sus apuntes antes de un examen de la PAU en la facultad de Telecomunicacións. / Marta G. Brea
Da un poco de vértigo comprobar que las chicas y chicos que dentro de una semana se enfrentan a la Selectividad, la temida PAU (Prueba de Acceso a la Universidad), han nacido —salvo los repetidores, si es que queda alguno— en 2008, el año de la quiebra de Lehman Brothers y del inicio de la última gran crisis económica internacional. Porque para mí fue anteayer. El tiempo vuela, pero lo que no cambia, a la vista de los relatos de los alumnos y sus familias —no sé quiénes lo llevarán peor estos días—, son los nervios previos a unos exámenes que son importantes, sí, pero que no tienen por qué condicionar el futuro de la generación del crack financiero. Así que, ante todo, tranquis.
Si entre repaso y repaso tienen tiempo para distraerse un poco, les recomiendo el amplio reportaje que el........
