La epigenética, el efecto telómero de las emociones: la importancia de saber manejarlas
Durante años creímos que nuestra genética era un destino inamovible. Hoy la ciencia nos dice otra cosa. La epigenética ha demostrado que nuestros genes no actúan solos: el entorno, los hábitos, el estrés y, sobre todo, las emociones, influyen directamente en cómo se expresan. No cambian el ADN, pero sí la manera en que este se activa o se silencia. Y ahí aparece un concepto clave para entender la relación entre emociones y salud: los telómeros.
Los telómeros son estructuras que se encuentran en los extremos de nuestros cromosomas. Funcionan como una especie de “tapones protectores” que evitan que el material genético se deteriore cuando las células se dividen. Con el paso del tiempo, y de manera natural, los telómeros se acortan. Sin embargo, múltiples estudios han demostrado que el estrés crónico, la ansiedad sostenida, la depresión y las emociones no gestionadas aceleran este acortamiento. En términos simples: ciertas emociones mal manejadas pueden acelerar el envejecimiento........
