Keiko y el frente externo
De haberse impuesto la fórmula Sánchez–Antauro, el Perú habría quedado atado al eje de extrema izquierda latinoamericana, con un frente externo funcional a dinámicas delictivas impunes y a la narrativa antioccidental.
Roberto Sánchez, por ejemplo, fue explícito en su cercanía con Gustavo Petro de Colombia, celebrando su respaldo y planteando una convergencia política que incluía a Antauro Humala como figura de poder, incluso voceado para el Ministerio de Defensa. Antauro, por su parte, reivindicó el Andahuaylazo, habló de recuperar territorios por la vía armada y se mostró como un actor dispuesto a conectar al país con la red de amenazas izquierdista. Ese escenario representaba un riesgo de alineamiento con gobiernos que han debilitado la cooperación hemisférica y abierto espacio a la penetración de economías ilegales y grupos violentos. Con Keiko Fujimori, el Perú se aleja de ese peligro y se abre la oportunidad de integrarse al Escudo........
