Ahora sí, Keiko Fujimori: a cambiar el país
Ganar una elección – y esta fue particularmente difícil – es apenas el primer paso. Fujimori tiene por delante una inmensa tarea. Los primeros cien días que tradicionalmente suelen ser los de luna de miel, no serán tan dulces. Heredará un Estado débil y una burocracia hipertrofiada durante los gobiernos de Vizcarra, Castillo y Boluarte que además de ineficiente, mostrará una profunda hostilidad hacia todo lo que represente el fujimorismo. Por ello, la conformación de su primer gabinete será crucial. Necesitará ministros competentes, pero sobre todo operadores políticos con experiencia, capaces de gestionar conflictos, construir alianzas y capacidad de ejecutar. En especial, requerirá un Premier astuto, firme y valiente, con la autoridad suficiente para liderar una profunda reorganización del Estado. No se trata de una cacería de brujas ni de una revancha política, se trata de asegurar que los mandos medios - aquellos funcionarios que muchas veces ejercen el verdadero poder dentro de los ministerios y se comportan como pequeños reyezuelos de sus sectores - estén alineados con los........
