A la cuarta fue la vencida
Después de tres largas y agónicas semanas desde el balotaje del pasado 7 de junio, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) pudo terminar y publicar el escrutinio final, dando como ganadora a la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, quien obtuvo el 50,135% de los votos válidos, frente al 49.865% del candidato de izquierda Roberto Sánchez. Este último aún se resiste —hasta el momento de escribir este artículo— a reconocer el triunfo de su contrincante, alegando una serie de supuestos fraudes con los que ni sus aliados de la primera ronda están de acuerdo. Se podrían señalar cuatro claves que explican este triunfo. Primero, el antifujimorismo, que fue muy fuerte durante las dos últimas décadas debido, en gran medida, al recuerdo del gobierno autoritario de Alberto Fujimori, bajó en intensidad y se fue debilitando. Segundo, el cansancio por la inestabilidad política ha sido muy grande en el país. Recordemos que, en la última década, vimos a ocho personas ejercer la Presidencia. Tercero, Keiko ofreció “mano dura” para luchar contra la inseguridad ciudadana, lo que resultó bastante atractivo para la población. Y........
