Siempre se van los mejores
En una sociedad donde se premia al inútil y se desprecia al válido, el éxito poco o nada tiene que ver con el talento, sino todo lo contrario. Por eso, cuanto más mediocridad y torpeza, más aplausos. Así lo explica la regla que permite poblar los márgenes de personas cargadas con esa moneda de cuenta que es el talentum.........
