menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

¿Existen diferencias entre el periodismo y la literatura?

9 0
15.04.2026

Empiezo esta columna aclarando que no es lo mismo hacer un reportaje o redactar una noticia que escribir una novela, un cuento o un ensayo literario. Las diferencias saltan a la vista. Si bien es cierto que las dos disciplinas se nutren del lenguaje para exponer sus argumentos, la verdad es que existen unas líneas que las separan. El periodismo cumple la función de hablar sobre hechos que interesan a la opinión pública, manteniéndola informada. Cuenta qué pasa en una sociedad, cómo reacciona una comunidad ante los sucesos que la sacuden, por qué un gobernante expide leyes que afectan a los ciudadanos. La literatura, en cambio, es una manifestación del espíritu que trabaja la palabra con sentido artístico para exponer temas con profundidad conceptual, recurriendo muchas veces a la ficción.

(Le puede interesar: Clara Inés Chávez: una escritora que sabe de geopolítica).

Es importante decir que no siempre un periodista recibe el título de escritor. El periodista trabaja con la información, busca los hechos que son noticia, está detrás de los temas de actualidad. Por su parte, el escritor profundiza en los problemas sociales, recrea la historia, maneja un lenguaje totalmente distinto. No es lo mismo el lenguaje literario que el lenguaje periodístico. El primero es más creativo, recurre a la poesía, exalta el paisaje, retrata personajes. El segundo es más llano, no tiene afeites literarios, se nutre de la realidad, no recurre a las frases ingeniosas. El escritor proporciona fuerza descriptiva a los textos. El periodista no utiliza metáforas ni símiles para darle claridad a lo que escribe. Esto quiere decir que sí existen diferencias entre el periodismo y la literatura.

Escritor es quien tiene un conocimiento grande de la sociedad. Tanto, que le permite interiorizar al ser humano para conocer su personalidad, su forma de pensar y de actuar y, con este material, llevar a las páginas de un libro sus sueños, sus sufrimientos, sus alegrías, sus angustias y sus preocupaciones existenciales. Pero, también, alguien dueño de una facilidad para manejar el idioma con destreza artística, jugando con el encanto de las palabras, haciéndolas poesía dentro de un texto. Escritor es quien puede inventar una historia interpretando la realidad social, los problemas de una comunidad, las angustias de los ciudadanos, los sentimientos del alma, las oscuridades del corazón y las ideas que fluyen en el cerebro de la gente, contándolo con ceñimiento a la estética.

El periodista informa sobre hechos verídicos y actuales con inmediatez, mientras que el escritor prioriza el criterio de creador de belleza para perfeccionar la estética y la ficción.

En un análisis sobre la novela Extinción, de Thomas Bernhard, el español Antonio Muñoz Molina escribió: “Tiene un ritmo y una intensidad inusitados para nuestra lengua. La potencia narradora y expresiva es el reino exclusivo de la novela, el cumplimiento de sus posibilidades máximas de expresión literaria”. De otro lado, Isaías Peña Gutiérrez afirma: “El escritor piensa con insistencia en el texto, lo construye, lo deconstruye, lo articula de otro modo, lo aborta, lo transforma o lo quema, como un acto purificador y culto”. Es decir, el escritor va detrás de la artesanía verbal, de la filigrana en la construcción de la frase y de la fuerza poética en la descripción del paisaje. En literatura, hay que buscar musicalidad en la elaboración de la prosa para darle ritmo a un texto. En periodismo, no.

En el periodismo el manejo del lenguaje es distinto. La redacción de una noticia tiene que ceñirse a contar una verdad, a investigar en los sucesos sobre los cuales se quiere informar, a indagar en por qué se produce una catástrofe y a profundizar en el porqué de un magnicidio. El lector de periódico o el oyente de radio espera del periodista un manejo responsable de la información, con datos precisos, con opiniones esclarecedoras, con entrevistas que ayuden a entender lo que se le informa. En la redacción de una noticia o en la presentación de un informe económico o político no hay creatividad literaria. El periodista informa sobre hechos verídicos y actuales con inmediatez, mientras que el escritor prioriza el criterio de creador de belleza para perfeccionar la estética y la ficción.

Entre el periodismo y la literatura hay vasos comunicantes. En un ensayo publicado en la revista de la Universidad de Valladolid, Diego Pérez Delgado dice que estas dos actividades juegan un papel importante en nuestra comprensión del mundo y nuestro lugar en él. “Mientras que la prensa se centra en la difusión de noticias e información, la literatura se ocupa de la expresión artística de ideas y emociones a través de palabras escritas”, señala. Hay que aclarar, sí, que en algunos casos el periodismo se nutre de la literatura. De allí que existan periodistas doblados de escritores. Se advierte, sobre todo, en la crónica. Para incursionar en este género periodístico se debe ser, ante todo, un excelente lector. Además, se debe conocer el lenguaje y saber jugar con los adjetivos.

(Lea todas las columnas de José Miguel Alzate en EL TIEMPO, aquí)


© El Tiempo