Faltan madurez y compromiso
En una democracia —se supone que Colombia lo es— hay libertad de pensamiento y opiniones, tanto en materia política como religiosa, social y económica. No todos tenemos la misma ideología y el sistema jurídico nos garantiza el derecho a pensar con libertad, respetando a los demás.
(Le puede interesar: El presidente no es un monarca).
Ahora bien, los delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente —elegidos por el pueblo—, que hace treinta y cinco años proclamaron la Constitución, nos dieron ejemplo y se lo dieron a los actuales dirigentes. Pertenecían a distintas ideologías y concepciones políticas, pero actuaron con equilibrio y tolerancia, de modo que pudieron deliberar, discutir y votar el texto, llegando a un consenso democrático. Tres delegatarios —Álvaro Gómez Hurtado, Horacio Serpa Uribe y Antonio Navarro Wolff—, de partidos e ideales políticos distantes, presidieron las sesiones y, en el Capitolio, prestaron solemne juramento, sin las mutuas recriminaciones ni ofensas que hoy —infortunadamente— sí tienen lugar entre los gobiernos saliente y........
