Unión ante la tragedia
Este 10 de agosto quedará marcado en nuestra historia como un día triste y conmovedor para Colombia. La tierra que pisamos y que nos ha dado todo, inclusive la vida, se estremeció con inusitada fuerza y prolongación. Nuestro país vivió así un movimiento telúrico que parecía no querer terminar, con una intensidad de 7,4 en la escala de Richter, una profundidad de 96 kilómetros y epicentro localizado a 20 kilómetros de San José del Palmar, en Chocó.
Está claro que se trata de uno de los más graves desastres naturales en la historia reciente de Colombia. Las consecuencias son dolorosas en varias regiones, pero en especial en ciudades como Pereira, Manizales, Cali, Quibdó y Armenia. Hasta el momento de cerrar este comentario, las pérdidas humanas eran de 111 personas. Aparte de los enormes daños estructurales en varias ciudades y regiones. Sin duda, una tragedia que encoge el alma, que exige solidaridad, unidad y acciones urgentes.
Fue un movimiento telúrico que sorprendió a los habitantes de buena parte de la nación, sobre todo de la región Andina, a las 7:43 de la mañana, cuando apenas los colombianos iniciaban sus actividades de la semana. Un sismo que, a diferencia de otros ocurridos en el pasado reciente,........
