El Supremo salva a Aldama y abre la puerta a Leire Díez o Julio Martínez
Es llamativo cómo en el histórico día en el que se ha impuesto la mayor condena a un exministro en democracia, este lunes, la persona sobre la que más se ha debatido –y se sigue debatiendo- no es José Luis Ábalos. Los 24 años de prisión que el Tribunal Supremo le impuso al ex número dos del PSOE han sido opacados por un nombre, del que se hablará durante mucho tiempo por el significado de la pena que ha recibido por el ‘caso Mascarillas’.
Se trata de Víctor de Aldama, el comisionista, al que el Alto Tribunal sitúa como el máximo beneficiario de la trama. La sentencia da por probado que el empresario cobró una comisión de 3,7 millones de euros por la adjudicación fraudulenta de contratos de mascarillas, y que era la pieza clave para garantizar la corrupción que llevó a cabo la organización mediante el pago de dádivas. En ese mismo texto, los magistrados cambian por unanimidad la lucha contra la corrupción política en nuestro país, y sientan un precedente que, sin duda, influirá en otras causas que se juzgan ahora mismo en los tribunales.
El Supremo libra de entrar en prisión a la persona que más se benefició económicamente de la trama. Además, aunque la sentencia da por probado que el dinero del que se lucró Aldama proviene de una actividad delictiva, no le obliga a devolverlo. El motivo, también figura en el texto: los siete jueces del Alto Tribunal consideran que “el Estado de........
