Dejen a los niños ser felices
Cierra los ojos un segundo y piensa en el primer juguete que de verdad quisiste en tu vida. Ese que pedías en cada cumpleaños, el que llevabas a todas partes, el que de alguna forma se volvió parte de quién eras cuando eras niño. Ahora imagina que, además de perder tu casa, tu colegio, tal vez a alguien que querías, también perdiste eso. Que un temblor de la tierra se llevó, en segundos, hasta el........
