Sant Adrià pide ayuda a la Generalitat ante el aumento del consumo de droga junto a las vías de Rodalies en La Mina
Sant Adrià pide ayuda a la Generalitat ante el aumento del consumo de droga junto a las vías de Rodalies en La Mina
La ciudad metropolitana advierte de que no puede afrontar sola la presencia de toxicómanos que acampan e invaden la zona de paso de los trenes y pedirá recursos a los departamentos de Drets Socials y Salut para abordar una situación que califica de "sensible"
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Una persona cruza las vías del tren en un punto de La Mina donde entran y salen toxicómanos a consumir droga, en Sant Adrià de Besòs. / FERRAN NADEU
Un muchacho se cuela por un hueco de la valla que se planta entre un descampado y las vías del tren que circundan el límite del barrio de La Mina, en Sant Adrià de Besòs. Salta los raíles con unas cuantas zancadas antes de relajar el paso y caminar al borde del carril, perdiéndose por algún rincón en el que pincharse sin ser visto. La escena se repite una decena de veces en distintos momentos al mediodía del viernes, junto al túnel por donde la R1 de Rodalies circula bajo la ronda Litoral, yendo y volviendo de Barcelona. El dramático aumento de las personas sin hogar en Catalunya y el área metropolitana se recrudece cuando se junta la dependencia a las drogas, dos extremos que vuelven a confluir y reclamar atención en el vecindario que aún sufre por su estigmatización.
El Ayuntamiento de Sant Adrià detecta que la presencia de personas sin techo que acampan y consumen estupafecientes en espacios públicos ha aumentado en La Mina en los últimos meses. “Cada vez vemos más en el territorio perfiles de personas sin techo a los que se suma la adicción a drogas duras”, expone la alcaldesa, Filo Cañete. Advierte en especial del goteo de personas que entran y salen de la zona de vías, a riesgo de sufrir un atropello por el ansia de inyectarse la dosis. De ahí que el gobierno local pida ayuda a la Generalitat para abordar una realidad que avisa que sobrepasa las capacidades de la población de menos de 40.000 habitantes.
"En los últimos meses, sobre todo en verano, hemos visto perfiles de toxicómanos que acaban viviendo en la calle", cuenta la edila. Asegura que antes se daba “puntualmente”, aunque ocurriera más en La Mina que en otras zonas del municipio, a causa del menudeo con estupefacientes que castiga a ciertos puntos del barrio. "Tiempo atrás, consumían y se marchaban; ahora, vienen, consumen y se quedan", distingue.
Un hombre se inyecta una dosis cerca de un chico junto a las vías del tren, en La Mina. / FERRAN NADEU
El centro de reducción de daños (REDAN) de La Mina, administrado por el Hospital del Mar, presta una labor clave para minimizar riesgos por la adicción crónica a la droga. Sus empleados también perciben que más........
