menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Antes que el ruido

18 19
25.01.2026

Opinión

Pilar Ruiz Costa

Los domingos por la tarde están hechos para volver a casa. Uno no va, vuelve. Por eso, podemos imaginarnos perfectamente sentados en cualquiera de los asientos de los trenes accidentados el pasado día 18 de enero en Adamuz, Córdoba, en el que fallecieron al menos 43 personas y más de 150 resultaron heridas. Dos continúan desaparecidas.

Adormilados, viendo pasar el mundo a gran velocidad desde la ventanilla, leyendo un libro o deslizando de arriba abajo la pantalla de un móvil. Escribiendo algún mensaje: «ya casi estoy, nos vemos en un rato». Repasando fotografías o rememorando algún instante de ese fin de semana con la familia; el regalo de Reyes de ir de viaje a la capital; el sueño cumplido de ver jugar al Real Madrid o ir a El Rey León. Pero juntos. Todos juntos.

No, los accidentes no deberían suceder nunca. Pero menos, en domingo. Los domingos son para volver a esa casa que a las 19 horas, 43 minutos y 45 segundos se quedó vacía.

Pero entre el dolor de esas personas irreemplazables, de esas familias rotas, y entre el ruido despiadado de quienes azuzan esperando obtener algún rédito de la sangre derramada, una vez más… la gente buena.

Dos chicos de 16 años que venían de pescar y la madre de uno........

© El Periódico de España