Los órganos ejecutivos no deben diseñar las leyes
Recurrentemente la gente se queja porque “las leyes no sirven para nada”. Esto es real, contamos con leyes ineficaces, en su gran mayoría. Eso se debe a que la misma sociedad, culturalmente, le encarga el diseño de las leyes a los órganos ejecutivos que son los responsables de cumplirlas, además de hacerlas cumplir. Obviamente harán leyes a su medida, de modo que no les afecten.
En todos los gobiernos —salvo en el regional—, es atribución de los órganos legislativos generar las leyes. La función de estas es establecer directrices de carácter obligatorio para regular el comportamiento de la sociedad, tanto de las personas como de las instituciones y organizaciones. Esto incluye no sólo a la sociedad civil, sino también a los propios gobiernos del Estado.
Las leyes deben usarse siempre y únicamente para crear normas (Corte IDH, OC-6/68; SCP 1714/2012, FJ III.4.3.1). Sin embargo, indiscriminadamente se las usa también para las decisiones administrativas (actuaciones y actos administrativos) de atribución de los órganos legislativos.
El contenido central de una ley es el conjunto de políticas (directrices) referido al tema que se norma. Esto no se cumplirá si no se incluyen además los dispositivos de eficacia que corresponden. Estos son los mandatos: a existencia de un cargo, unidad o institución de gobierno responsable de la gestión del tema; a identificación de los problemas (estudios estadísticos y diagnóstico situacional), su planificación (integral y sectorial, a largo, mediano y corto plazo), su ejecución y evaluación (de la medida en que se están resolviendo los problemas identificados); a existencia de un espacio para la........
