Se necesita ‘regeneración’ y también ‘reencuentro’
En buena hora el Presidente De la Espriella se comprometió a hacer realidad varios propósitos añorados por la mayoría de colombianos. Me refiero a trasladar hacia los departamentos recursos y funciones, hoy monopolizados por el Estado central, además de restaurar la moralidad pública, ejercer una administración transparente cuanto eficiente y permitir el libre desenvolvimiento de la actividad económica. Todo en un marco de seguridad ciudadana integral.
Las expresiones del mandatario marcan profunda distancia frente a lo practicado por el Pacto Histórico, cuyos líderes dejaron naufragar sus promesas de campaña en la incompetencia, extravagancia, corrupción y el desprecio hacia la institucionalidad republicana. Unos procederes envueltos en relatos de inquina, pugnacidad, disociación y la cesión de control territorial a mafias y terroristas.
Al resumir su planteamiento Abelardo anunció el inicio de una nueva etapa de la llamada Regeneración Nacional impulsada por el Presidente Rafael Núñez a finales del siglo XIX. El movimiento así denominado, cuyo lema fue “regeneración o catástrofe”, atrajo a liberales y conservadores hastiados de los excesos y calamidades producidos por la Constitución de Río........
